De alto nivel fueron las celebraciones del 18 en nuestros centros de San Joaquín y Santa María de Rancagua. Después de meses de ensayos, quienes se están rehabilitando con nosotros, nos demostraron que para celebrar solo bastan la buena actitud, la alegría y las ganas de compartir y reír. Con asado, papitas mayo, empanadas y pebre, cuecas, payas, bailes típicos…
