
OPINIÓN: «Por aquellos niños y niñas que «consumen» drogas desde antes de nacer»
El 25 de marzo se conmemora el Día Del Niño Por Nacer y a raíz de esta fecha, nuestra directora, Ana Luisa Joaunne, escribió la siguiente columna con el fin de alertar sobre una realidad profundamente dolorosa, creciente e invisibilizada: los niños y niñas expuestos a las drogas durante el embarazo y sus consecuencias.
«Apenas se mueve. Su corazón ya late, su cerebro comienza a crecer, sus brazos recién se están formando… y ya consume droga. Esa droga que tiene atrapada a su madre, probablemente desde la adolescencia, y que ella no puede dejar durante el embarazo, porque su dependencia es severa y nunca ha tenido la oportunidad real de rehabilitarse.
Hoy, en el Día del Niño que Está por Nacer y la Adopción, queremos fijar la mirada en ese niño o niña que recibe el impacto de la droga incluso antes de nacer. Ese niño cuyo primer contacto con el mundo será a través de un síndrome de abstinencia, y que probablemente enfrentará alteraciones psiconeuromotoras complejas a lo largo de toda su infancia.
Con impotencia reclamamos la insensibilidad del Estado frente al sufrimiento de estos recién nacidos debido a la “falta” de droga. En el 2012 hicimos ver al Ministerio de Salud que este niño estaba invisibilizado. Después de muchas gestiones, se trabajó en una guía clínica para atenuar estos efectos, en todos los hospitales de Chile, pero quedó en tierra de nadie. No estamos hablando de casos aislados. En 2025, el Ministerio de Salud señaló que los casos de recién nacidos con Síndrome de Abstinencia Neonatal crecieron en un 200% en cuatro años.
Eso inmediatamente al nacer. ¿Y qué le espera en su futuro? Si la dependencia de su madre es detectada en torno al parto, probablemente el niño será institucionalizado, sin tratamiento especializado. Si no se pesquisa, muchas veces vuelve a la calle con su madre y comienza su vida rodeado de consumo desde los primeros días. En ambos casos, su futuro queda marcado por la ausencia de diagnóstico y tratamiento temprano, afectando su desarrollo físico, neurológico, psicológico, sensorial, lingüístico y conductual.
En este contexto, es indispensable mirar también el dolor de muchas de esas mujeres. En nuestra experiencia, en la mayoría de los casos ellas sí quieren ser madres, incluso habrían intentado dejar de consumir al enterarse de su embarazo, pero la adicción es una enfermedad que requiere de atención especializada. Sin embargo, no han tenido acceso a tratamiento ni una red que las sostenga en el momento más vulnerable. Las cifras son elocuentes: según SENDA, en Chile hay más de 230 mil mujeres con consumo problemático, mientras que la oferta de tratamiento para ellas no supera los 2.350 cupos en todo el país. Esto representa apenas cerca del 1% de la demanda.
Por ellas y por esos niños que están por nacer, debemos llegar lo más temprano posible a la mujer embarazada, con una oportunidad de tratamiento. Si no asiste a controles de embarazo por estar en situación de calle o por miedo a que le quiten a su hijo, a todo evento debemos asegurar que tenga una oportunidad prioritaria de rehabilitación tras el parto. Y sobre todo, urge velar porque su hijo sea diagnosticado y tratado desde el momento de nacer.
Eso es justamente lo que hacemos en Corporación La Esperanza, a través de nuestro programa Naciste Tú: una salida concreta que demuestra que sí es posible que un niño que se gesta en medio de la adicción pueda romper este círculo desde el primer día de vida, junto a su madre. Por 18 meses, de manera intensiva, residencial, un equipo de especialistas tratan al niño, otro rehabilitan a la madre y un tercero trabaja el vínculo afectivo. El objetivo es asegurar que tengan la posibilidad de desarrollarse, lejos de la droga.
La iniciativa partió el 2017, cumplió todas las condiciones para escalar a política pública desde la Subsecretaría de la Infancia y tres veces ha sido rechazada por la DIPRES. El argumento siempre ha sido el mismo: no se financiarán programas permanentes. ¡Qué más caro para el país que la vida de un niño por años institucionalizado, que más permanente que el daño de ese ser que no creció con el cariño de una madre ni recibió a tiempo tratamiento especializado! Qué más injusto frente al más débil en la cadena de la droga.
Hoy Naciste Tú no recibe apoyo estatal. Por eso necesitamos a la sociedad, del mundo público y privado, para unir esfuerzos y recursos que permitan ampliar esta alternativa y llegar a más mujeres embarazadas y a más niños que están por nacer.
Porque ese niño que aún no nace ya necesita protección. Y porque, cuando se interviene a tiempo, todavía es posible cambiar su historia».
Ana Luisa Joaunne
Directora Ejecutiva
Corporación La Esperanza