
«LEY ALBERTO»: Manejar bajo efectos de drogas es tan peligroso como con alcohol
Debido al aumento de casos de accidentes fatales en los que los conductores dieron positivo en test de drogas, el gobierno puso urgencia al proyecto de “Ley Alberto” que busca responsabilizar y sancionar a las empresas de transportes que no controlen semestralmente a sus conductores.
Por su parte, SENDA ha señalado que si bien ha bajado el consumo de alcohol al volante, existe un preocupante aumento en la positividad de narcotest en conductores, lo que aumenta significativamente el riesgo de accidentes de tránsito, poniendo en peligro no solo la vida del conductor, sino también la de otros usuarios de la vía pública.
Nuestra directora, Ana Luisa Jouanne, señala que «esperemos que este proyecto se promulgue pronto para que, tanto las empresas de transporte como los conductores, se responsabilicen, tomen precauciones y generen conciencia de que manejar bajo los efectos de las drogas es un verdadero peligro que pone en riesgo la vida de conductores, pasajeros y peatones», agregando que «no podemos seguir permitiendo la normalización de esta imprudencia ni lamentando las vidas de personas inocentes como Alberto y Paloma».
OBJETIVO DE LA LEY
- Obligar a las empresas de transportes públicos y privados a realizar y costear controles de alcohol y otras drogas, preventivos y semestrales a sus conductores.
- Reducir los riesgos asociados a la conducción bajo los efectos de sustancias.
- Fortalecer la seguridad de pasajeros y peatones.
Además, estas empresas tendrán la obligación de contar con espacios dignos de descanso, aseo y alimentación en los terminales, para que los conductores puedan trabajar en óptimas condiciones.
SANCIONES A EMPRESAS
Si las empresas de transporte no cumplen con la norma, serán sancionadas con multas de hasta 3 UTM por cada conductor que no se haya sometido a los controles en el plazo establecido.
En caso de reincidencia, a la empresa se le revocará la autorización para operar el servicio de transporte de pasajeros.
¿Y QUÉ PASA CON LOS CONDUCTORES?
Si un conductor se niega a ser sometido a los controles policiales, se seguirán aplicando las sanciones estipuladas en la Ley de Tránsito, que corresponden a multas de 3 a 10 UTM y a la suspensión de la licencia hasta por 1 mes.
En caso de que el conductor de positivo en el examen o provoque accidentes viales, las sanciones dependen de la cantidad de sustancia consumida, de la reincidencia del delito y de la gravedad de las lesiones provocadas, pudiendo recibir multas de hasta 30 UTM, revocación de licencia, o en caso de provocar lesiones graves, invalidez permanente o muertes, prisión de libertad.