Más de cuatrocientos voluntarios trabajaron codo a codo en la octava colecta nacional de La Esperanza

Con 19 años de trayectoria Corporación La Esperanza, ha tratado a más de 3.400 personas de escasos recursos adictas a las drogas y al alcohol.

Los fondos recaudados en esta ocasión se destinarán a ampliar las instalaciones en que hoy se rehabilitan a mujeres embarazadas con problemas severos de consumo de sustancias.

Una gran tarea hicieron los más de 400 voluntarios que este año trabajaron en la Octava Colecta Nacional de la Corporación La Esperanza. En Arica, Iquique y Rancagua se desplegaron por las principales calles y avenidas. Mientras que en Santiago lo hicieron en los accesos de Metro, malls, supermercados y en la vía pública.

Escolares, universitarios, trabajadores, dueñas de casa, profesores, entre otros, fueron parte de esta tarea que se inició a las 7:30 am del  viernes 8 de agosto.

“Durante estos últimos años hemos visto como ha aumentado el consumo de drogas, especialmente en las mujeres. Es aún más complejo en el caso de las embarazadas, pues no son solo ellas las que están en adicción, sino también el hijo que llevan en su vientre. Es por este motivo, que hemos implementado un programa único en Chile, para tratar de manera conjunta a madre e hijo”, enfatiza Ana Luisa Jouanne, directora Ejecutiva de Corporación La Esperanza.

Los dineros recaudados en esta oportunidad se destinaran para habilitar una nueva área de tratamiento en el Centro Santa María de la Esperanza, ubicado en la ciudad de Rancagua. La ampliación permitirá recibir a una mayor cantidad de mujeres y a sus hijos. Muchos de estos niños nacen con síndrome de abstinencia neonatal, presentando severos síntomas como convulsiones, intolerancia al ruido y la luz. Además, hoy no existen programas destinados a su tratamiento. Los especialistas de Corporación La Esperanza, han implementado un sistema que permite tratar a madre e hijo de manera conjunta, generar apego, rehabilitarlos y conseguir reinsertarlos a la sociedad.

Corporación La Esperanza, es una institución sin fines de lucro, cuya misión es rehabilitar de manera gratuita a hombres y mujeres de escasos recursos que presentan consumo severo de drogas y alcohol. En la actualidad cuenta con siete centros: cuatro en la Región Metropolitana y los otros tres en las ciudades de Arica, Iquique y Rancagua.